A una amiga.
Te aprecio tanto,
pero el problema es que no te amo.
Te aferras a una falsa esperanza,
infundada en una ciencia inexacta.
Eres como una violeta,
aforrándose a la tierra,
al calor de un verano que se alejo,
que ni un seco beso te dejó.
Negando la inevitable llegada del invierno,
tu vida, pasó a las brazas de un infierno
el tormento de tu amor se volvió eterno.
el tiempo ya pasó, el universo ya giró;
pero tú no te has dado cuenta de ello;
Sigues en ese camino sin fin,
Esperando que regrese a ti.
Ahí estas, esperándome en la esquina de la calle,
hasta que caiga la trágica tarde.
Pero cuando salga voltearé a la izquierda y no a la derecha,
Ignorando por completo tu silueta;
Olvidando tu nombre y tu sonrisa coqueta,
Para perderme en el mundo de una nueva era.
Vano.
Desembarca en una esperanza hasta el fin del tiempo,
Aguardando una luz que ilumine el sendero,
Que te llevara a la cámara de los deseos.
Ángeles mentirosos y demonios sinceros,
Se arremolinaran frente a ti,
Para convencerte de lo que no es cierto.
El amor no es un precioso obsequio,
Ni es un castigo eterno,
Es solo un vano sentimiento.
Abril.
Abril, tú que me viste nacer,
Tú que me viste crecer,
Dime que tanto he cambiado,
Dime si me he transformado.
Abril, siempre me regalas tus bellas noches,
Siempre te quedas callado en mis reflexiones,
Siempre has respetado mi soledad,
Mírame y dime la verdad.
Abril no te vayas,
Que tus hermanos del verano,
Simplemente no me agradan.
Abril no te vayas que luego te extraño.
Mal recuerdo.
Cada vez que cierro los ojos,
Veo fantasmas a mí alrededor.
Cada vez que abro mis ojos,
Veo un mundo que me causa horror.
Cada vez que siento su gélido aliento,
Mi alma padece un agudo dolor.
Cada vez que pienso en su oscuro recuerdo
Término, siendo víctima del terror.
miércoles, 20 de enero de 2010
lunes, 14 de diciembre de 2009
V
Amante.
OH mi amor.
OH mi locura.
Luz que ilumina mi día,
Antes eterna agonía,
Y ahora tu sonrisa mi alegría.
¿Cómo puedo olvidarte?
Si cada vez que lo intento,
te recuerdo,
y olvido olvidarte.
Dejar de recordarte,
Es pedir a mi corazón que deje de latir,
Que deje de amarte.
Que muera con un frió desconsolador,
Y dejar mi alma desvanecerse en un solitario parque.
Llama que deja quemarme,
Y grabar en mi carne,
La huella de tu aire.
Fuego incendiario de mi piel,
Que arde como antorcha adolorida,
Misma que late por amarte.
¿Qué debo hacer para olvidarte?
¿Matarme?
¿Quizás borrarme o extraviarme?
¿Dejar de amarte?
No puedo es inútil.
Que deliro, que locura.
Dueña de mi alegría.
Señora de la fantasía.
Ama de mi agonía.
Te robas mis sueños y mis pesadillas.
Visitas mi cama durante noches furtivas;
Me juras amor sin fidelidad continua.
¿Qué me crees? tonta niña.
¿Qué soy? ingrata niña.
Reina de las más grandes aguerridas.
Mujer que me arrodilla.
Amazona maldita.
Me embriagas con tu sonrisa.
Me atrapas en tus caricias,
Y me esclavizas con una más de tus manías.
Arpía fugaz de mis delirios;
Asesina de corazones adoloridos.
¿Por qué me has elegido como tu amante?
Extraña mujer de rojos extravagantes,
y labios embriagantes.
Silueta de sedas blancas envidiables.
Tus ojos delirantes,
Es la locura por un beso de tu amante.
-----
Niveles de Amor
A un hijo... el amor más sincero y nato
A una mujer... el amor más apasionado jamás dado
A un padre... un amor de respeto y consejo
A un madre... el amor natural del hijo bueno.
A un amigo... el amor leal y sano
A un hermano... el apoyo de mano.
Pero a un enemigo... mi amor destructivo
El deseo obsesivo… de verlo herido.
Y revolcándose en un eterno martirio.
Sabiduría.
Yo sé tanto de la noche como ustedes ignoran tanto del día.
Yo sé tanto de la noche como ustedes no saben nada del amor.
Yo sé tanto del silencio como ustedes no tienen idea del dolor.
Yo sé tanto de ustedes como ustedes ignoran de mi.
Yo sé mucho de la vida y ustedes no tienen idea de ella
Yo sé mucho ¿pero que saben ustedes que yo no sepa?
Gabriel.
Gabriel es un ser fiel,
Grácil y Sutil.
Como el abrupto fin.
Acaricia sus rizos de plata.
Sin respirar,
mientras levanta su mirada,
de tenue brillo lunar,
y la noche se arrodilla,
ante su bello cantar.
El solía volar, con sus alas.
El solía dibujar, con sus manos.
El solía buscar la cuna de los desosados!
para ahí llevar a sus hermanos,
y liberarlos... de los insanos.
Gabriel cambio,
Murió,
y resucitó.
Pero nunca perdió,
La fe en su interior.
Rafael
La estrella celeste,
del vasto oriente,
siempre candentes,
son sus ojos celestes,
su virtud galante,
y candor embriagante,
hace que a cualquiera,
le hierva la sangre.
Sentado sobre la atalaya,
llora por las lagrimas derramadas,
suspira por las guerras ensangrentadas,
por los deseos desmembrados,
que tuvo alguna vez tuvo.
Por la mujer
que no le es posible amar
aun que posea el más grande poder
no la puede recuperar.
Ya no busca la rosa,
Busca otra que cosa,
Mientras le sigue su sombra,
Esperando el silencio y la deshonra
Se quedo solo...
En el universo...
En un espacio inmenso,
Recostado sobre un jergón
Hecho de algodón,
Esperando su propio perdón.
Tariel
Ángel juvenil que de sus espaldas,
surgieron tres pares de alas,
con plumas plateadas,
que resaltaban sus ojos escarlatas.
Las virtudes angelicales
exclamaron su nombre
San Tariel Arcángel
Sus cabellos oscuros,
parecen delirios negros,
lacios y finos,
Que ocultan su mirada.
Y sus labios carmines,
Susurraban venganza en la corona.
Hablan de sus secretos ruines,
Con una entonación deshonrosa.
Cuando murió su ninfa amada,
Se entreno en el umbral de la asesina danza,
Allá en la luna dorada,
Solo con el deseo de la venganza.
Vuela alrededor de su trono,
Para dar una última mirada a su entorno,
Y luego ser congelado en una amatista,
Que le hará perder la vista.
Desde el umbral de la pesadilla;
Llora el arcángel maldito.
La marca de Caín.
Un sentimiento fresco,
Llena el firmamento,
Con aromas de miedo,
Y profundo sosiego.
La nieve que cayó,
Lo hacía como lagrimas de cerezo,
Y se volvieron agua de nuevo.
El cielo se derrumbó,
Por las lágrimas de Dios,
La tierra se murió,
Por el rencor de voz.
El mundo cambio,
El día que el hombre,
A su hermano mató.
El Rito.
En la noche camina el ciervo,
Mientras vuela el cuervo
Se hechiza el cuerpo,
Mientras siento el beso,
Se congela el sello,
Mientras se encienda solo una
De las luces de tu cuna.
Para llevarte a tu tumba
Y matar a la última
De las nueve musas.
Y zumba y zumba el cuervo,
Alrededor de la tumba.
Y rumba y rumba el ciervo,
Con la luz de la cuna.
La danza continua,
Con intensa azotura,
Y se derrama la urna,
Que contiene la sustancia cerúlea,
Para controlar a la centuria,
De tu furia.
El don de la musa,
Y el amor se suma,
al rito de la luna.
Hermana de la Misericordia.
Hermana ten piedad de mí
¿Qué haría yo sin ti?
Sin tus caricias prestadas
y tus gemidos fingidos.
Hermana de la misericordia
Mi pecado no es tuyo
Lo que tú haces es por piedad
Lo que yo hago es por soledad
Es una relación simbiótica.
Es una relación dramática.
Lo que yo te doy, lo necesitas.
Tanto como lo que te me das.
Dios todo misericordioso te hizo misericordiosa
Dios perfecto me hizo imperfecto.
Y la culpa no es nuestra, somos víctimas de las circunstancias.
Solo almas que se estremecen por las inevitables desgracias.
Lo tuyo no es un vano oficio
Es una luz de alivio
Para tantos hombres como yo
Que no tienen derecho al amor.
Cadáver.
Mi corazón es un cementerio,
Administrado por un vigilante serio.
El cual hiela con su aliento,
las flores de amores muertos.
Hay una cripta al norte,
En la que yace el cadáver,
De un viejo amor,
Que murió por falta de dolor.
El cadáver de una bella muerta,
Congelado en hielo rojo,
Teñido por su sangre,
Sostiene en sus manos la daga de oro.
El cadáver más hermoso,
La muerte más romántica,
El asesino piadoso,
El cuerpo de la mujer simpática,
¡Que jugó con un corazón,
Con el que no debió!
OH mi amor.
OH mi locura.
Luz que ilumina mi día,
Antes eterna agonía,
Y ahora tu sonrisa mi alegría.
¿Cómo puedo olvidarte?
Si cada vez que lo intento,
te recuerdo,
y olvido olvidarte.
Dejar de recordarte,
Es pedir a mi corazón que deje de latir,
Que deje de amarte.
Que muera con un frió desconsolador,
Y dejar mi alma desvanecerse en un solitario parque.
Llama que deja quemarme,
Y grabar en mi carne,
La huella de tu aire.
Fuego incendiario de mi piel,
Que arde como antorcha adolorida,
Misma que late por amarte.
¿Qué debo hacer para olvidarte?
¿Matarme?
¿Quizás borrarme o extraviarme?
¿Dejar de amarte?
No puedo es inútil.
Que deliro, que locura.
Dueña de mi alegría.
Señora de la fantasía.
Ama de mi agonía.
Te robas mis sueños y mis pesadillas.
Visitas mi cama durante noches furtivas;
Me juras amor sin fidelidad continua.
¿Qué me crees? tonta niña.
¿Qué soy? ingrata niña.
Reina de las más grandes aguerridas.
Mujer que me arrodilla.
Amazona maldita.
Me embriagas con tu sonrisa.
Me atrapas en tus caricias,
Y me esclavizas con una más de tus manías.
Arpía fugaz de mis delirios;
Asesina de corazones adoloridos.
¿Por qué me has elegido como tu amante?
Extraña mujer de rojos extravagantes,
y labios embriagantes.
Silueta de sedas blancas envidiables.
Tus ojos delirantes,
Es la locura por un beso de tu amante.
-----
Niveles de Amor
A un hijo... el amor más sincero y nato
A una mujer... el amor más apasionado jamás dado
A un padre... un amor de respeto y consejo
A un madre... el amor natural del hijo bueno.
A un amigo... el amor leal y sano
A un hermano... el apoyo de mano.
Pero a un enemigo... mi amor destructivo
El deseo obsesivo… de verlo herido.
Y revolcándose en un eterno martirio.
Sabiduría.
Yo sé tanto de la noche como ustedes ignoran tanto del día.
Yo sé tanto de la noche como ustedes no saben nada del amor.
Yo sé tanto del silencio como ustedes no tienen idea del dolor.
Yo sé tanto de ustedes como ustedes ignoran de mi.
Yo sé mucho de la vida y ustedes no tienen idea de ella
Yo sé mucho ¿pero que saben ustedes que yo no sepa?
Gabriel.
Gabriel es un ser fiel,
Grácil y Sutil.
Como el abrupto fin.
Acaricia sus rizos de plata.
Sin respirar,
mientras levanta su mirada,
de tenue brillo lunar,
y la noche se arrodilla,
ante su bello cantar.
El solía volar, con sus alas.
El solía dibujar, con sus manos.
El solía buscar la cuna de los desosados!
para ahí llevar a sus hermanos,
y liberarlos... de los insanos.
Gabriel cambio,
Murió,
y resucitó.
Pero nunca perdió,
La fe en su interior.
Rafael
La estrella celeste,
del vasto oriente,
siempre candentes,
son sus ojos celestes,
su virtud galante,
y candor embriagante,
hace que a cualquiera,
le hierva la sangre.
Sentado sobre la atalaya,
llora por las lagrimas derramadas,
suspira por las guerras ensangrentadas,
por los deseos desmembrados,
que tuvo alguna vez tuvo.
Por la mujer
que no le es posible amar
aun que posea el más grande poder
no la puede recuperar.
Ya no busca la rosa,
Busca otra que cosa,
Mientras le sigue su sombra,
Esperando el silencio y la deshonra
Se quedo solo...
En el universo...
En un espacio inmenso,
Recostado sobre un jergón
Hecho de algodón,
Esperando su propio perdón.
Tariel
Ángel juvenil que de sus espaldas,
surgieron tres pares de alas,
con plumas plateadas,
que resaltaban sus ojos escarlatas.
Las virtudes angelicales
exclamaron su nombre
San Tariel Arcángel
Sus cabellos oscuros,
parecen delirios negros,
lacios y finos,
Que ocultan su mirada.
Y sus labios carmines,
Susurraban venganza en la corona.
Hablan de sus secretos ruines,
Con una entonación deshonrosa.
Cuando murió su ninfa amada,
Se entreno en el umbral de la asesina danza,
Allá en la luna dorada,
Solo con el deseo de la venganza.
Vuela alrededor de su trono,
Para dar una última mirada a su entorno,
Y luego ser congelado en una amatista,
Que le hará perder la vista.
Desde el umbral de la pesadilla;
Llora el arcángel maldito.
La marca de Caín.
Un sentimiento fresco,
Llena el firmamento,
Con aromas de miedo,
Y profundo sosiego.
La nieve que cayó,
Lo hacía como lagrimas de cerezo,
Y se volvieron agua de nuevo.
El cielo se derrumbó,
Por las lágrimas de Dios,
La tierra se murió,
Por el rencor de voz.
El mundo cambio,
El día que el hombre,
A su hermano mató.
El Rito.
En la noche camina el ciervo,
Mientras vuela el cuervo
Se hechiza el cuerpo,
Mientras siento el beso,
Se congela el sello,
Mientras se encienda solo una
De las luces de tu cuna.
Para llevarte a tu tumba
Y matar a la última
De las nueve musas.
Y zumba y zumba el cuervo,
Alrededor de la tumba.
Y rumba y rumba el ciervo,
Con la luz de la cuna.
La danza continua,
Con intensa azotura,
Y se derrama la urna,
Que contiene la sustancia cerúlea,
Para controlar a la centuria,
De tu furia.
El don de la musa,
Y el amor se suma,
al rito de la luna.
Hermana de la Misericordia.
Hermana ten piedad de mí
¿Qué haría yo sin ti?
Sin tus caricias prestadas
y tus gemidos fingidos.
Hermana de la misericordia
Mi pecado no es tuyo
Lo que tú haces es por piedad
Lo que yo hago es por soledad
Es una relación simbiótica.
Es una relación dramática.
Lo que yo te doy, lo necesitas.
Tanto como lo que te me das.
Dios todo misericordioso te hizo misericordiosa
Dios perfecto me hizo imperfecto.
Y la culpa no es nuestra, somos víctimas de las circunstancias.
Solo almas que se estremecen por las inevitables desgracias.
Lo tuyo no es un vano oficio
Es una luz de alivio
Para tantos hombres como yo
Que no tienen derecho al amor.
Cadáver.
Mi corazón es un cementerio,
Administrado por un vigilante serio.
El cual hiela con su aliento,
las flores de amores muertos.
Hay una cripta al norte,
En la que yace el cadáver,
De un viejo amor,
Que murió por falta de dolor.
El cadáver de una bella muerta,
Congelado en hielo rojo,
Teñido por su sangre,
Sostiene en sus manos la daga de oro.
El cadáver más hermoso,
La muerte más romántica,
El asesino piadoso,
El cuerpo de la mujer simpática,
¡Que jugó con un corazón,
Con el que no debió!
Relacionados con las muerte
La Muerte.
La noche es turbia y sombría;
Ahí esta, entre negras cortinas.
Nos observa, nos acecha.
Ojos rojos en la oscuridad nos vigilan,
Se acerca la amenaza de vida.
Es la muerte alada y enemiga,
Terror de nuestras pesadillas,
Viene por una o más almas en vida
Tan vacía y tan odiada,
El cazador se acerca,
por otra presa para su posada.
Petición a la Muerte.
Ella se ha ido a un lugar,
donde no la quiero alcanzar
Ella pasó a un estado atemorizante,
del cual no me quiero acordar.
No le temo a la muerte,
pero si a la suerte,
a la forma de morir,
no quiero sufrir.
Por eso te pido muerte,
No me quites la suerte,
De morir en paz,
Y sin sufrir.
No quiero un tormento,
Como el que le diste a ella.
Solo quiero un momento,
Como el que le negaste a ella.
Engáñame, con un anzuelo fantástico,
De un sueño satinado,
Y dame fin sin sentir,
Lo frio de tus manos.
No me avises, ni me amenaces,
Pues estoy dispuesto a ir contigo,
Solo llévame, sin demorarte,
Cuando me lo pidas sin motivo.
Solo dame tiempo,
Para hacer lo correcto,
Para cumplir mis deseos,
Y jugar como mis sueños.
Espérame terrible muerte,
En lo que empiezo a entenderte.
El niño muerto.
Muerto el niño,
Se acabo el alivio.
Muerto el niño,
Solo encuentro dolor,
Dentro de mi corazón.
Verlo sobre el suelo,
Me corta el alma
Y la respiración.
Y lo peor, es que no encuentro explicación
A lo aquí sucedió.
¿En serio somos tan horrendos
Y perversos?
Muerto por un momento.
Una tormenta azota mi cuerpo;
Un rayo detiene mi corazón,
Y por un momento estoy muerto,
Pero no he perdido la razón.
Al abrir mis ojos he regresado del averno.
Mi cuerpo siente aun las brazas del infierno,
Me encuentro sangrando mis miedos,
que son secuestrados por el viento.
Para cuando me he levantado ya no siento...
Nada, absolutamente nada,
ni siquiera el frío del acero,
cortando mi alma.
Uno por cero es igual a cero;
Una vida por muerte es igual a muerte.
Entonces soy un hombre con suerte,
Fui y regrese,
Por un instante,
que se disfrazó como un suspiro eterno.
Ahora solo es un recuerdo malévolo,
Y una pesadilla amenazante,
por que se que volveré,
al reino de Hades.
Ahogado.
Siento el agua helada penetrando mi pecho,
La siento como miles de navajas cortando mi cuello;
Como golpes centellantes contra mi cabeza.
Levantando una tenue sospecha,
Que crece en mi mente,
Tal vez estoy muy cerca de mi muerte.
Es como un sueño pesado,
Es como cuando se sube un muerto;
Es un sueño horrendo;
En el que no puedo mover mi cuerpo.
Tratando de romper el techo de hielo;
Tratando de salvar la vida;
Tras el techo congelado se levanta un bello cielo,
Mientras el agua me inunda, me paraliza.
Ahogado... ya no siento el calor en mi alma;
Pasivamente ya no me muevo;
Simplemente ya no siento nada.
La noche es turbia y sombría;
Ahí esta, entre negras cortinas.
Nos observa, nos acecha.
Ojos rojos en la oscuridad nos vigilan,
Se acerca la amenaza de vida.
Es la muerte alada y enemiga,
Terror de nuestras pesadillas,
Viene por una o más almas en vida
Tan vacía y tan odiada,
El cazador se acerca,
por otra presa para su posada.
Petición a la Muerte.
Ella se ha ido a un lugar,
donde no la quiero alcanzar
Ella pasó a un estado atemorizante,
del cual no me quiero acordar.
No le temo a la muerte,
pero si a la suerte,
a la forma de morir,
no quiero sufrir.
Por eso te pido muerte,
No me quites la suerte,
De morir en paz,
Y sin sufrir.
No quiero un tormento,
Como el que le diste a ella.
Solo quiero un momento,
Como el que le negaste a ella.
Engáñame, con un anzuelo fantástico,
De un sueño satinado,
Y dame fin sin sentir,
Lo frio de tus manos.
No me avises, ni me amenaces,
Pues estoy dispuesto a ir contigo,
Solo llévame, sin demorarte,
Cuando me lo pidas sin motivo.
Solo dame tiempo,
Para hacer lo correcto,
Para cumplir mis deseos,
Y jugar como mis sueños.
Espérame terrible muerte,
En lo que empiezo a entenderte.
El niño muerto.
Muerto el niño,
Se acabo el alivio.
Muerto el niño,
Solo encuentro dolor,
Dentro de mi corazón.
Verlo sobre el suelo,
Me corta el alma
Y la respiración.
Y lo peor, es que no encuentro explicación
A lo aquí sucedió.
¿En serio somos tan horrendos
Y perversos?
Muerto por un momento.
Una tormenta azota mi cuerpo;
Un rayo detiene mi corazón,
Y por un momento estoy muerto,
Pero no he perdido la razón.
Al abrir mis ojos he regresado del averno.
Mi cuerpo siente aun las brazas del infierno,
Me encuentro sangrando mis miedos,
que son secuestrados por el viento.
Para cuando me he levantado ya no siento...
Nada, absolutamente nada,
ni siquiera el frío del acero,
cortando mi alma.
Uno por cero es igual a cero;
Una vida por muerte es igual a muerte.
Entonces soy un hombre con suerte,
Fui y regrese,
Por un instante,
que se disfrazó como un suspiro eterno.
Ahora solo es un recuerdo malévolo,
Y una pesadilla amenazante,
por que se que volveré,
al reino de Hades.
Ahogado.
Siento el agua helada penetrando mi pecho,
La siento como miles de navajas cortando mi cuello;
Como golpes centellantes contra mi cabeza.
Levantando una tenue sospecha,
Que crece en mi mente,
Tal vez estoy muy cerca de mi muerte.
Es como un sueño pesado,
Es como cuando se sube un muerto;
Es un sueño horrendo;
En el que no puedo mover mi cuerpo.
Tratando de romper el techo de hielo;
Tratando de salvar la vida;
Tras el techo congelado se levanta un bello cielo,
Mientras el agua me inunda, me paraliza.
Ahogado... ya no siento el calor en mi alma;
Pasivamente ya no me muevo;
Simplemente ya no siento nada.
Última voluntad.
Si yo muero,
Que no haya rito,
Ni mucho menos un grito.
Si muero.
Quiero que mi recuerdo,
Se quede intacto y verdadero.
Si muero,
Que mi cuerpo se incinere,
Para ser parte del viento;
y así volverme uno con la noche.
domingo, 18 de octubre de 2009
Poemas de la adolescencia.
Eterno es el momento...
De bello silencio...
Sin los miedos del enfermo...
Cubierto por el velo...
del oscuro lamento...
Que guardo en mi cielo negro...
Que es un suspiro intenso...
Que exhala de mi ser neto.
Dampio.
Have you seen his shadow?
Have you seen him in the meadow?
Some said he is half human and half vampire
Some said he is what is left of an old empire
¿Would you like to know about him?
¿Would you like to know how to find him?
Dampio is always on the line
between the good and the bad
Dampio is hunting during the night
Dampio hates the sun light
That’s why he prefers to be alone…
in the middle of dark.
He was adopted by the moon
He is watching his daughter’s doom
Some said he really hates himself
Some said a girl save him by herself
By giving him just a simple kiss
That gave him back all his bliss.
Dampio always on the line
Between the good and the bad
Dampio prince of the night
Guardian of the holy light
Dampio ¿Is he a Hero?
Dampio ¿Is he an evil one?
But that depends…
on which side…
you are.
Jaguar negro.
Bello felino vestido de negro
Que danzas bajo la luna
Temido asesino en terciopelo de ego
Fantasma cazador que vigilas la urna.
Tus ojos son ventanas al infierno
Y tu rugido es el cantar de la noche
Tu piel es un mapa de estrellas
Que te guía bajo la penumbra
Tus colmillos son armas asesinas
Perdona mi vida.
Jaguar negro, que tu cuerpo
Es un mapa del cielo
Que tus nítidos ojos miel
Son ventanas al infierno.
¡Perdóneme la vida!
Lobo.
El lobo gris corre sobre las llanuras,
Huye de su armario,
Que contiene las ataduras,
Del mostrario.
Lo tenía encerrado,
Como a una bestia,
Lo tenía encadenado,
Como a una fiera.
El es mi parte más oscura;
La salvajada de mi azotura.
Corre lobo gris,
Huye de mí,
De tu carcelero,
Que te deja libre solo por el momento,
En el que la luna se mantiene en el cielo,
Envuelta en el umbral negro,
Sin presencia del sol eterno.
Corre hacia las colinas y olvida quien eres,
Y cuando salga el sol regresa a tu prisión,
Para que no te lastimen.
Siento mucho todo esto,
Siento el dolor que te he causado,
Siento tus heridas en mi cuerpo,
Porque ambos somos uno,
Y porque nunca dejaremos de serlo.
No hay justificación a lo que te he hecho,
Más si pudiese pedir un deseo.
Créeme... sería el verte, en el vuelo a tu libertad,
Porque solo así alcanzaría la verdad.
La bestia que dentro de mí guardo,
es un lobo gris;
La misma que por las noches,
huye de mi;
Para correr sobre las veredas de mis sueños;
Para surcar los cielos de mis fantasías;
Y cuando llegue el sol,
volver a la prisión;
Que la luz construyó,
a mi alrededor.
Hereje.
El sol se cae por la mañana
Mientras yo sigo jugando con la daga
Con la incisión de la curiosidad
Misteriosamente... a la luz se la traga la oscuridad
Para ocultar el crimen,
Y la herética voracidad
De la mentira disfrazada
De blanca verdad.
Ellos me han condenado
Dice ese padre que vivo pecado
Entonces solo me queda pedirle a Dante
Que me regale un negro diamante
No tengo oportunidad alguna de ir al cielo,
Oye Dante ¿Que circulo es mío cuando llegue al infierno?
Más solo que cualquier poeta,
Recostado sobre el tejado,
Disparando mi negra saeta,
Al que juega con la palabra de Dios.
El me acusa de herejía,
Y yo lo acuso de orgía,
Que juega con la esperanza humana,
Para alcanzar su ambición lunática.
Yo soy solo un sainetista,
En vez de corazón.
Con una amatista,
No con falso fervor.
Yo no me arrepiento,
Si no me enorgullezco.
Dicen que soy un desalmado,
Que vivo en pecado;
Dice ese sacerdote,
Que yo no tengo dote,
De ser buen hombre,
Por conocer maneras peligrosas de ver la vida.
Ajenas a su creencia torcida.
Yo no caigo en excesos,
Ni me bebo venenos,
Que aturden la mente,
Y corrompen la suerte,
Mucho menos uso la fe,
Para alcanzar una perversión demente.
Si el cielo está lleno de hombres como tú,
Prefiero arder en el infierno.
Hasta el fin del tiempo.
Llura.
Llura es tan radiante,
Como la luna.
Es tan brillante,
Como una estrella;
Su sonrisa cual diamante,
Ilumina mi negro cielo,
y en la noche escalofriante,
Mi oscuridad se torna luz por decreto.
Es una niebla azul oscura,
tan ligera como Llura.
Ahí está ella caminando,
Y el aire acariciando,
Su cabello castaño,
De madera ondeable.
Sus ojos negros,
Como canicas saltarinas,
Miran a todos lados,
Sin fijarse en las manecillas,
Del reloj de la vida.
Llura, se deshace en mis manos como lluvia,
Sensación de gotas ardientes que perdurará
Hasta deshacerme de la culpa.
Rubia.
De bello silencio...
Sin los miedos del enfermo...
Cubierto por el velo...
del oscuro lamento...
Que guardo en mi cielo negro...
Que es un suspiro intenso...
Que exhala de mi ser neto.
Dampio.
Have you seen his shadow?
Have you seen him in the meadow?
Some said he is half human and half vampire
Some said he is what is left of an old empire
¿Would you like to know about him?
¿Would you like to know how to find him?
Dampio is always on the line
between the good and the bad
Dampio is hunting during the night
Dampio hates the sun light
That’s why he prefers to be alone…
in the middle of dark.
He was adopted by the moon
He is watching his daughter’s doom
Some said he really hates himself
Some said a girl save him by herself
By giving him just a simple kiss
That gave him back all his bliss.
Dampio always on the line
Between the good and the bad
Dampio prince of the night
Guardian of the holy light
Dampio ¿Is he a Hero?
Dampio ¿Is he an evil one?
But that depends…
on which side…
you are.
Jaguar negro.
Bello felino vestido de negro
Que danzas bajo la luna
Temido asesino en terciopelo de ego
Fantasma cazador que vigilas la urna.
Tus ojos son ventanas al infierno
Y tu rugido es el cantar de la noche
Tu piel es un mapa de estrellas
Que te guía bajo la penumbra
Tus colmillos son armas asesinas
Perdona mi vida.
Jaguar negro, que tu cuerpo
Es un mapa del cielo
Que tus nítidos ojos miel
Son ventanas al infierno.
¡Perdóneme la vida!
Lobo.
El lobo gris corre sobre las llanuras,
Huye de su armario,
Que contiene las ataduras,
Del mostrario.
Lo tenía encerrado,
Como a una bestia,
Lo tenía encadenado,
Como a una fiera.
El es mi parte más oscura;
La salvajada de mi azotura.
Corre lobo gris,
Huye de mí,
De tu carcelero,
Que te deja libre solo por el momento,
En el que la luna se mantiene en el cielo,
Envuelta en el umbral negro,
Sin presencia del sol eterno.
Corre hacia las colinas y olvida quien eres,
Y cuando salga el sol regresa a tu prisión,
Para que no te lastimen.
Siento mucho todo esto,
Siento el dolor que te he causado,
Siento tus heridas en mi cuerpo,
Porque ambos somos uno,
Y porque nunca dejaremos de serlo.
No hay justificación a lo que te he hecho,
Más si pudiese pedir un deseo.
Créeme... sería el verte, en el vuelo a tu libertad,
Porque solo así alcanzaría la verdad.
La bestia que dentro de mí guardo,
es un lobo gris;
La misma que por las noches,
huye de mi;
Para correr sobre las veredas de mis sueños;
Para surcar los cielos de mis fantasías;
Y cuando llegue el sol,
volver a la prisión;
Que la luz construyó,
a mi alrededor.
Hereje.
El sol se cae por la mañana
Mientras yo sigo jugando con la daga
Con la incisión de la curiosidad
Misteriosamente... a la luz se la traga la oscuridad
Para ocultar el crimen,
Y la herética voracidad
De la mentira disfrazada
De blanca verdad.
Ellos me han condenado
Dice ese padre que vivo pecado
Entonces solo me queda pedirle a Dante
Que me regale un negro diamante
No tengo oportunidad alguna de ir al cielo,
Oye Dante ¿Que circulo es mío cuando llegue al infierno?
Más solo que cualquier poeta,
Recostado sobre el tejado,
Disparando mi negra saeta,
Al que juega con la palabra de Dios.
El me acusa de herejía,
Y yo lo acuso de orgía,
Que juega con la esperanza humana,
Para alcanzar su ambición lunática.
Yo soy solo un sainetista,
En vez de corazón.
Con una amatista,
No con falso fervor.
Yo no me arrepiento,
Si no me enorgullezco.
Dicen que soy un desalmado,
Que vivo en pecado;
Dice ese sacerdote,
Que yo no tengo dote,
De ser buen hombre,
Por conocer maneras peligrosas de ver la vida.
Ajenas a su creencia torcida.
Yo no caigo en excesos,
Ni me bebo venenos,
Que aturden la mente,
Y corrompen la suerte,
Mucho menos uso la fe,
Para alcanzar una perversión demente.
Si el cielo está lleno de hombres como tú,
Prefiero arder en el infierno.
Hasta el fin del tiempo.
Llura.
Llura es tan radiante,
Como la luna.
Es tan brillante,
Como una estrella;
Su sonrisa cual diamante,
Ilumina mi negro cielo,
y en la noche escalofriante,
Mi oscuridad se torna luz por decreto.
Es una niebla azul oscura,
tan ligera como Llura.
Ahí está ella caminando,
Y el aire acariciando,
Su cabello castaño,
De madera ondeable.
Sus ojos negros,
Como canicas saltarinas,
Miran a todos lados,
Sin fijarse en las manecillas,
Del reloj de la vida.
Llura, se deshace en mis manos como lluvia,
Sensación de gotas ardientes que perdurará
Hasta deshacerme de la culpa.
Rubia.
Rubia pura encendida.
Alma blanca de mi alegría.
Amor que sale cada día.
Con la antorcha azul encendida.
Tus ojos de aurora dan luz a mi vida.
Eres algo más que una guía.
Te siento tan cerca, tan unida
¿Cómo es que eres tan egoísta?
Te robas mi calor, mi aliento y mi agonía.
Oh mi princesa, Oh mi reina.
La Furia del Mar.
El mar puede ser tranquilo y manso,
Puede ser tierno como un niño mimado,
¡Ah! Pero no lo hagas enojar,
Por que entonces se la va a cobrar.
Y el mar no tiene clemencia,
Se le acaba la paciencia
Y nadie lo puede detener
Tal vez solo dios lo pueda vencer,
Así que ten cuidado,
cuando en su cuerpo hayas entrado.
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